A day ahead of time


Alguien me señaló un día con el dedo y me acusó de estar pervertido por el celuloide. Eres incapaz de mirar la realidad sin compararla con una buena historia, dijo.

La fotografía tiene veinte años y está más viva que todos nosotros. Me parece inexacto afirmar que la miro, o la observo, o la contemplo: me atrapa de tal forma que cualquier verbo pierde su utilidad. Siempre tengo la sensación de encontrar algo extraño en ella; su excesiva, casi majestuosa autenticidad, tal vez. No recuerdo quién la tomó; probablemente, el Fulanito más inconsciente de su genialidad que se recuerda. Las cuatro sonrisas dejan constancia de una hechicería que, en la vida real, sólo aguanta de una pieza durante una milésima de segundo.

Ahí estamos, cogiéndonos de las manos como si nos juráramos fidelidad eterna. Es curioso, porque es en realidad la fotografía de un adiós. Adiós a cinco años en los que habíamos compartido toda clase de mordiscos: bocados de clases, de paseos por el campus, de tú lloras sobre mi hombro y yo sobre el tuyo, de amores que no llevan a ninguna parte, de canciones y desgarros y acrobacias sobre una línea a medio camino entre la juventud y la adolescencia, y puede que algo más. Migajas de una parcela de tiempo que durante cinco años se expande y elonga como si el infinito escapara de allí; y de golpe, un día, se descoyunta y despedaza en un extraño lugar llamado Pretérito.

Efectivamente, la magia existe en nuestros tiempos. Es lo que pienso cuando sostengo un bocado de pasado entre los dedos.

A veces, de todos modos, parece tan esféricamente perfecto que es imposible no sospechar.

Porque quién sabe si acaso nos estamos haciendo demasiado viejos.

3 comentarios:

Déägol dijo...

Demasiado viejos, amigo Lars...

ilitia dijo...

El pretérito es bello porque contiene una porción de presente, las fotos lo son porque contienen una porción de pretérito.

El presente es bello de por sí porque no requiere de pretéritos ni fotografías.

Aún así, envejecemos echadolos en falta.

mv dijo...

"Efectivamente, la magia existe en nuestros tiempos. Es lo que pienso cuando sostengo un bocado de pasado entre los dedos"